LOS LIBROS SON
NUESTROS AMIGOS
Los libros tienen tapa.....como las ollas!!!!!!!!!
Los libros tienen hojas.....como los
árboles!!!!!!!
Los libros tienen lomo....como los
caballos!!!!!!
Los libros tienen muchísimas
letras.......como el abecedario !!!!!!
Desde las primeras etapas de nuestra vida
ellos nos acompañan con diferentes fines, para estimularnos, para entretenernos, para dormirnos....y para
aprender.
Las letras forman palabras, las palabras
forman oraciones , las oraciones forman los párrafos y de a poquito se va armando una historia, un cuento , un relato,
que muchas veces nos divierte, otras nos
hace reír, a veces nos hace llorar y otras veces nos aburre hasta hacernos
bostezar.
Eso es lo bueno de los libros....que hay
para todos los gustos....como los helados!!!!
Todos los libros “viven” en algún lugar, los que quieren estar con todos sus
compañeros se paran uno al lado del otro en la biblioteca, los tímidos y vergonzosos se esconden en un
cajón, los mimosos se quedan sobre la mesita de luz , cerca de nuestra cama
para no estar solos de noche y los valientes que no se marean suben a los estantes
de la pared.
A ellos no les gusta estar mucho tiempo solos, quieren que los
cuidemos, que los acariciemos, que les saquemos la tierra y los abramos para
hacerles cosquillas a todas las páginas de su interior, las que están llenas de
palabras que pacientemente esperan ser
leídas.
Es lindo prestar a estos “ amigos ” porque es una forma de
compartir con quienes queremos algo que en algún momento nos divirtió, nos
enseñó, nos acompañó y tal vez hasta nos
aburrió...Pero, no olvidemos que también es muy importante devolverlos a su
dueño porque ellos quieren y deben
volver a “su lugar”, en aquella
biblioteca, en aquel cajón, en el estante o en la mesita de luz.
Si todos prestamos y devolvemos a nuestros amigos “ los libros ”,
ellos serán como viajeros que van de casa en casa , ayudando a las personas a
divertirse, a pensar, a estar más informadas, a saber más.
No importa si leemos en voz alta o bajita, si leemos despacio o
rápido, lo que importa es tratar de leer porque así podremos aprender.
De pronto miré por la gran ventana y vi a un señor muy mayor arrastrando un carrito que se acercaba a la entrada de la escuela. Un momento después apareció en el umbral de la puerta de clase. Preguntó por Elizabeth, al presentarme me dijo: "Soy le papá de Angelita, tu compañera de clase", ella no pudo venir y me pidió que te alcanzara esto".
Desde aquellos años nunca más había vuelto a ver a Angelita, pero ese día, como un ángel hizo su aparición en forma de hermosas colecciones y volúmenes clásicos.
Lo abracé con mucho cariño y juntos comenzamos a repartir a esos nuevos amigos que llegaron a la clase, con sus lomos, tapas, hojas y miles de palabras.
Las sonrisas y la algarabía llenó el salón y mi corazón explotó de alegría.
Soy una fono cuentera que anda por ahí...