Me gusta el nombre LUANA, es el de mi adorada sobrina nieta. Pensando en ella creé este videito.
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sábado, 26 de septiembre de 2020
Terra Cota ( mini cuento)
Les presento a TERRA COTA , es una niña que ama la tierra, su color y textura, por eso sale de paseo a recorrerla!
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cuentos,
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jueves, 3 de julio de 2014
Creando cuentos
Suelo trabajar en el consultorio en forma individual o a lo sumo con dos niños compatibles, a los efectos de que la reeducación sea más entretenida y de hecho, muchas veces, más efectiva.
Compartiré las producciones de dos grupitos de niños de 7 años con Trastorno Específico del Lenguaje. Uno está constituido por dos varones y el otro por una niña y un varón.
Fue muy disfrutable oír sus risas y ver sus ojitos chispeantes mientras tejían la historia con sus boquitas esforzándose para hablar bien.
Dejo a criterio del lector determinar qué texto es de qué grupo...
Había una vez una semilla venenosa, loca y con gusanos.
Esa semilla compraba en un tacho bananas podridas y duraznos tenebrosos.
Le gustaba mucho las cáscaras de las bananas.
Se hizo planta en el campo, pero tenía olor feo y nadie la quería.
Alguien la arrancó y la tiró en el bote de basura.
Había una vez un jardín que tenía flores lindas y juegos divertidos. Era un jardín mágico. De noche todo cobraba vida. Las hamacas se movían, el tobogán bailaba con las flores. Un girasol iluminaba con luces de colores cuando giraba para mirar a la luna, por eso le decían "giraluna".
Los animales que vivían en el jardín hacían una fiesta todas las noches desde la una hasta las tres de la madrugada.
Al amanecer, todos volvían a su lugar.
Insisto en que ser fonoaudiólogo es divertido!
Compartiré las producciones de dos grupitos de niños de 7 años con Trastorno Específico del Lenguaje. Uno está constituido por dos varones y el otro por una niña y un varón.
Fue muy disfrutable oír sus risas y ver sus ojitos chispeantes mientras tejían la historia con sus boquitas esforzándose para hablar bien.
Dejo a criterio del lector determinar qué texto es de qué grupo...
Había una vez una semilla venenosa, loca y con gusanos.
Esa semilla compraba en un tacho bananas podridas y duraznos tenebrosos.
Le gustaba mucho las cáscaras de las bananas.
Se hizo planta en el campo, pero tenía olor feo y nadie la quería.
Alguien la arrancó y la tiró en el bote de basura.
Había una vez un jardín que tenía flores lindas y juegos divertidos. Era un jardín mágico. De noche todo cobraba vida. Las hamacas se movían, el tobogán bailaba con las flores. Un girasol iluminaba con luces de colores cuando giraba para mirar a la luna, por eso le decían "giraluna".
Los animales que vivían en el jardín hacían una fiesta todas las noches desde la una hasta las tres de la madrugada.
Al amanecer, todos volvían a su lugar.
Insisto en que ser fonoaudiólogo es divertido!
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minicuentos infantiles,
TEL,
trastorno del lenguaje
jueves, 7 de enero de 2010
Pirulete

Pirulete era un niño muy feliz al que le encantaba reírse, pero tenía un problema, cada vez que estallaba una carcajada desde el fondo de su garganta , ¡no podía aguantar y se hacía pichí!
—Uyyy! —decía nervioso— ¡se me escapó otra vez!
Entonces salía corriendo hacia su cuarto y se cambiaba el calzoncillo. Luego iba rapidito hasta el baño y lo ponía en el canasto de la ropa sucia para que nadie se diera cuenta.
Una mañana de sábado de mucho sol y suave brisa, sus padres lo dejaron invitar a varios compañeritos de su clase para jugar en su casa. Tenía un lindo jardín con espacio amplio para jugar a la pelota, a la mancha y a la escondida. Pirulete estaba feliz. Se oían sus carcajadas desde todas partes, pero…de vez en cuando desaparecía.
—¿Dónde está Pirulete? —preguntaban todos.
Al ratito, él aparecía y sin dar explicaciones seguía jugando.
Después de almorzar unas ricas hamburguesas hechas por su papá en el parrillero, todos los niños se fueron a sus casas.
La mamá de Pirulete, aprovechando el lindo día soleado, decidió lavar la ropa y fue al baño a buscar el canasto. Sintió un olor raro… acercó la nariz al canasto de la ropa sucia y… pufff! ¡qué olor a pichí!. Miró con cuidado adentro y descubrió que había muchos calzoncillos de Pirulete entonces lo llamó y le preguntó:
—Pirulete, ¿vos pusiste todos estos calzoncillos en el canasto?
—Mmm, noo, mmm bueno, mmm , si mami, fui yo —dijo todo colorado de vergüenza.
—¿Por qué hay tantos?
—Ehhh, porque traspiré mucho mami. Jugué y me reí tanto, tanto con mis amigos que traspiré y traspiré y me salía agua por todos lados!, y como estaba todito mojado me cambié para que no te enojaras. Y eso me pasó muchas veces hoy porque estaba re-contento con mis amigos.
La madre de Pirulete le dijo con cara seria:
—Pero aquí no hay camisetas, hay solo calzoncillos y tienen olor a pichí!
—Nooo mami, no es pichí, es sudor. No sé por qué me suda solo la parte de abajo. De verdad mami, no sé por qué. Arriba estoy sequito, pero abajo… se me moja todo.
—Ahhh! —comentó la mamá. Capaz que entonces es mejor que no invites a tus amigos, o… vas a tener que jugar menos, asi te reís menos y no te pasa eso.
—No mami, porfi! Dejame jugar siempre. Lo que más me gusta en la vida es jugar y reírme con mis amigos, aunque a veces traspire mucho. Porfi!!!
La mamá de Pirulete puso cara pensativa, se acercó al oído de Pirulete y le dijo:
—Yo sé un truco para que no te pase eso de nuevo. Cuando sientas que estás por empezar a traspirar, andá corriendo al baño, hacé pichí en el water, así se te sale toda el agua del cuerpo y entonces no traspirás más, tá?
Pirulete abrazó a su mami con mucha fuerza y le dijo:
—Tá!.Te prometo que la próxima vez que me ría mucho voy a probar tu truco.
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estimulación del lenguaje,
minicuentos infantiles
sábado, 3 de octubre de 2009
coli ¿qué?

Un colibrí muy presumido andaba jugando a las escondidas con otros pájaros del jardín y para molestarlos se jactaba de la velocidad con que movía sus alas y de poder volar hacia atrás ¡como ninguno!
El pobre gorrión, la torcaza y el venteveo se sentían muy frustrados por no poder hacer lo mismo y tristes dijeron "pido" y dejaron de jugar.
El sapo viejo del estanque que se entretenía mirando a los pájaros jugar, se molestó mucho al ver la actitud de la diminuta ave.
Pensó, pensó y finalmente llamó al pequeño y le dijo: "Mantendrás parte de tu nombre y seguirás siendo amigo de las flores, pero, por ser mal compañero, a partir de este momento, con mis poderes sapísiticos te convierto en un coliflor
.
.de la serie "sapos y princesas" N° 3
jueves, 24 de septiembre de 2009
Una clase divertida
La clase de preescolares de tres años estaba muy alborotada, así que la maestra decidió alterar la planificación del día. Se le ocurrió una idea para atraer la atención de los niños y calmarlos.
— Shhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!!!!Silencioooo, necesito su ayuda, es muy importante —dijo proyectando la voz, sin gritar, para llegar a todos.
Al oírla, ellos la miraron asombrados porque esperaban un rezongo y no un pedido de colaboración.
— Recién miré los libros de la biblioteca y descubrí que faltan algunos amiguitos. Me parece que querían venir a conocer nuestra clase y se escondieron en algún lugar.
Tenemos que encontrar a Campanita que revoloteando tanto se salió del libro del País de Nunca Jamás. Escuchen con atención porque hace un ruidito muy suavecito y finito con sus alas que casi casi no se escucha.

— También hay que ayudar al rey León a encontrar a Simba que jugando en la selva con las mariposas se perdió y no sabe volver solo. Él lo llama con una voz fuerte y gruesa para que lo oiga desde lejos.

Apenas terminó de dar las instrucciones, los pequeños se dispersaron por todo el salón y comenzaron a imitar los sonidos de los diferentes personajes mientras la maestra les explicaba qué es un sonido agudo, uno grave, fuerte o suave.
Así, satisfecha, dio por cumplida la clase de educación musical que le tocaba dar el próximo lunes.
de la serie "sapos y princesas",n°2
— Shhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!!!!Silencioooo, necesito su ayuda, es muy importante —dijo proyectando la voz, sin gritar, para llegar a todos.
Al oírla, ellos la miraron asombrados porque esperaban un rezongo y no un pedido de colaboración.
— Recién miré los libros de la biblioteca y descubrí que faltan algunos amiguitos. Me parece que querían venir a conocer nuestra clase y se escondieron en algún lugar.
Tenemos que encontrar a Campanita que revoloteando tanto se salió del libro del País de Nunca Jamás. Escuchen con atención porque hace un ruidito muy suavecito y finito con sus alas que casi casi no se escucha.

— También hay que ayudar al rey León a encontrar a Simba que jugando en la selva con las mariposas se perdió y no sabe volver solo. Él lo llama con una voz fuerte y gruesa para que lo oiga desde lejos.

Apenas terminó de dar las instrucciones, los pequeños se dispersaron por todo el salón y comenzaron a imitar los sonidos de los diferentes personajes mientras la maestra les explicaba qué es un sonido agudo, uno grave, fuerte o suave.
Así, satisfecha, dio por cumplida la clase de educación musical que le tocaba dar el próximo lunes.
de la serie "sapos y princesas",n°2
Caperucita y la abuelita

— Abuelita, abuelita. ¡Qué orejas tan grandes tienes!
— Si, Caperucita, pero no puedo oír bien…
— ¡Y qué nariz tan grande que tienes!
— Sí, mi amor, pero no puedo respirar bien porque me ahogo…
— ¡Y qué dientes tan grandes tienes!
— Pero muerdo y no puedo tragar porque me atoro…
— ¡Ay abuelita, me parece que tenés que ir corriendo a buscar un fonoaudiólogo!
— Si, Caperucita, pero no puedo oír bien…
— ¡Y qué nariz tan grande que tienes!
— Sí, mi amor, pero no puedo respirar bien porque me ahogo…
— ¡Y qué dientes tan grandes tienes!
— Pero muerdo y no puedo tragar porque me atoro…
— ¡Ay abuelita, me parece que tenés que ir corriendo a buscar un fonoaudiólogo!
de la serie "sapos y princesas", n°1
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